I-Antecedentes.
Los
vehículos aéreos no tripulados, conocidos por sus siglas en inglés como
UAVs (unmanned aerial vehicles) y que
son comúnmente llamados DRONES llevan años cumpliendo sus misiones de
reconocimiento, exploración fotográfica y electrónica así como misiones de
ataque y destrucción de enemigos en el terreno.
Los drones no son notables por su armamento.
No hay nada especial en los misiles que lleva, e incluso los modelos más
grandes están relativamente poco armados. No son veloces ni ágiles. Lo que los
hace más poderosos es su habilidad para ver y pensar. La mayoría de los grandes
drones operados actualmente por los militares norteamericanos pueden despegar,
aterrizar y volar por sí mismos. Los operadores pueden programar un destino o
un área determinada de patrullaje y luego concentrarse en los detalles de la
misión, mientras los aparatos se ocupan de todo lo demás.
Armados con sensores y sofisticada tecnología
de video, los UAVs pueden ver a través de las nubes o en la oscuridad. Pueden
sobrevolar un blanco durante horas o incluso días -exactamente el tipo de cosa
que nos aburre a los pilotos humanos. Desde ya, lo más significativo de los
drones es justamente que no tienen pilotos. En el improbable caso de que un UAV
sea derribado, su operador puede levantarse de su consola y salir andando.
Cuanto más lejos, mejor. Pero hay también
algunas cosas sobre los drones que podríamos no haber oído todavía. La mayoría
de los estadounidenses probablemente desconocen, por ejemplo, que la Fuerza
Aérea moviliza anualmente más operadores de UAV que pilotos humanos (de hecho,
la Fuerza Aérea insiste en referirse a los drones como “aviones piloteados a
distancia” para no dar la impresión que está cambiando el concepto de ir
eliminando paulatinamente el poner seres humanos en el aire).
La industria aeroespacial estadounidense ha
cesado, a todos los efectos prácticos, la investigación y el desarrollo de
vehículos tripulados. Todos los proyectos sobre la mesa, ahora, giran en torno
de vehículos sin pilotos. Mientras tanto, las agencias de seguridad en todo el
país esperan ansiosamente el momento en el que puedan empezar a operar sus
propios UAVs. La Administración Federal de Aviación está considerando normas
que permita a los departamentos de policía empezar a usarlos en los próximos
años (tal vez en 2014). Pronto, mucho más pronto de lo que podamos advertir,
las multas de exceso de velocidad serán emitidas electrónicamente en los
teléfonos celulares desde un drone sobrevolando algún área de una carretera
interestatal.
En un reciente documental de la PBS titulado
REMOTE CONTROL WAR, que puede ser adquirido por internet en cualquier distribuidora
de videos como Amazon.com, se da una visión muy completa del grado de
sofisticación a que se ha llegado en el campo de los UAVs.
En
ese documental David Rohde, corresponsal del New York
Times cautivo de los Talibanes durante siete meses en 2009, describió en el
relato de su experiencia lo que supone estar en tierra mientras los Predator y
Reapers merodean en el cielo.
“Dos
explosiones ensordecedoras sacudieron las paredes del campamento donde los
Talibán nos tenían de rehenes”, escribió. “Mis custodios y yo nos tiramos al piso mientras los escombros volaban a
través de la ventana. Un misil disparado por un drone destruyó dos automóviles
a unos cientos de metros. Era el 25 de marzo y durante meses los drones habían
mantenido una presencia que aterrorizaba. Piloteados a remoto, estos aviones a
hélice podían ser oídos fácilmente cuando nos sobrevolaban durante horas. A
simple vista, son dos pequeños puntos en el cielo. Pero sus misiles tienen un
alcance de varias millas. Sabíamos que podíamos ser inmolados sin aviso previo…”
Este particular ataque mató a siete
militantes y ningún civil. La mayoría de los ataques son notablemente precisos,
según cuenta Rohde.
II-Cuadro general de los DRONES
(unmanned aerial vehicles UAV) en las grandes potencias y otros países que los
utilizan
Según
declaraciones del Teniente General Anatoly Zhikharev, jefe de la aviación
estratégica de Rusia, se tiene proyectada la adquisición de drones de ataque
para remplazar los obsoletos bombarderos pesados Tupolev que datan de la guerra
fría.
Sin
embargo, existe un problema: los nuevos drones no estarán listos para el
combate hasta el 2040, según el propio general Zhikaharev le dijo a la agencia
de noticias RIA Novosti. Esto
significa un atraso de dos décadas con respecto a los planes de Estados Unidos
de desplegar sus propios jets UAV (unmanned aerial vehicles) armados.
Este
atraso de dos décadas con relación a Estados Unidos significa que Rusia está
imposibilitada de responder con este tipo de tecnología cualquier amenaza que
no venga de sus vecinos inmediatos. Sus actuales drones poseen muy corto radio
de acción y al igual que los drones bielorrusos no pueden alcanzar ni a sus
vecinos más cercanos del teatro de operaciones de Europa, como Polonia.
Estas
declaraciones del General Zhikharev reconociendo el atraso con relación a
Estados Unidos y occidente aparecen en un momento en que crecen las presiones
políticas sobre el Kremlin para adquirir y desarrollar armamentos que los
equiparen con sus potenciales adversarios.
No
hace mucho el presidente ruso Vladimir Putin prometió equipar la Fuerza Aérea
con nuevos bombarderos piloteados, con nuevos aviones equipados con radar para
alerta temprana tipo AWACS (Airborne Warning And Control System) así como
diversos modelos de drones. Refiriéndose a estos últimos afirmó: “Esta
es la más importante área de desarrollo en la aviación actualmente.”
Mientras
la industria militar rusa se ha centrado en actualizar viejas versiones de
aviones de combate de la guerra fría y en tratar de desarrollar su primer
prototipo de stealth fighter (invisible), el T-50; las compañías aeroespaciales
han encontrado muchas dificultades desarrollando sus UAVs. Los drones requieren
aleaciones de metales y sistemas muy ligeros, lo que ha sido siempre el talón
de Aquiles de la otrora Unión Soviética y la actual Rusia. Nosotros los cubanos
tenemos vasta experiencia lidiando con aquellos mastodontes de comunicaciones
desde las primeras R-820, las R-824 y todas las demás erres que le sucedieron
hasta los elefantes blancos de los “URALES 375D” aquellos camiones gigantescos
utilizados para el suministro de energía eléctrica durante el arranque de los
aviones.
En
el año 2007 la empresa estatal Gazprom, en cooperación con la firma
aeroespacial Irkut, desarrolló dos modelos de drones medianos, equipados con
cámaras, para patrullar sus miles de kilómetros de oleoductos. En medidas y
autonomía de vuelo, los UAVs civiles eran más o menos los equivalentes a
modelos norteamericanos y europeos, pero el Kremlin no les prestó la debida
atención e importancia.
Un
año después, Rusia despertó de su gran error, al enfrascarse en una guerra con
Georgia, país vecino de escasos 4.5 millones de habitantes, que fue capaz de
equipar sus fuerzas armadas con los drones de fabricación israelí Hermes,
superando considerablemente la capacidad de exploración de los rusos. Después
de esta lección, los propios rusos compraron a Israel algunos de estos drones,
en un paquete valorado en $53 millones de dólares.
IAI Heron, drone israelí
Recientemente
en el pasado mes de junio la agencia de cables rusa Interfax Report informó que
el Kremlin había aprobado 400 billones de rublos ($12,000 millones US dólares)
para financiar el desarrollo planificado antes del 2020, y que el presidente
Putin deseaba incluir sistemas automatizados para ataque, reconocimiento y
otros sistemas.
Rusia
se quedó atrás 20 años mientras otras naciones tomaron muy en serio los UAVs.
Funcionarios del gobierno ruso han afirmado que para el 2014 tendrán un drone
similar a la clase Predators.
Los
Estados Unidos, en contraste, llevan tiempo operando cientos de drones medianos,
incluyendo los armados Predators y Reapers, para no mencionar los RQ-4 Global
Hawk, con dimensiones similares a las aeronaves grandes de líneas aéreas, a un
costo de $211 millones por unidad.
Sin
embargo donde realmente está la diferencia de 20 años delante de Rusia es en
los UAVs como el Sea Ghost, destinados para librar acciones combativas incluso
desde portaviones. Estos son una miniatura del bombardero stealth B-2.
Sea Ghost concept. Image: Lockheed Martin
El X-45 Killer drone de la Boeing y el X-47B de la Northrop se espera que estarán operacionales en el Navy para el 2018.
III- Cuba y los drones.
El pasado 23 de agosto de
este año 2012 la agencia oficial de noticias bielorrusa Belta informó que Cuba
había comprado drones a ese país y que deseaba instalar plantas para ensamblar
aeronaves no tripuladas.
Según la prensa en Belarús, Cuba está interesada en
el modelo Sterkh-BM, y ya enviaron a la isla los datos técnicos de ese “drone”.
El calendario para la ejecución del proyecto no se
ha determinado, pero Yevguény Vaitsejovich, director general de la Planta de Reparación
de Aeronaves de Minsk, ha informado que la planta planea iniciar la producción
masiva del Sterkh-BM en el 2013.
El Sterkh-BM
Lo que ha llamado más la atención de esta noticia es
que hasta este momento la prensa oficial cubana demonizaba hasta la saciedad el
uso de aviones no tripulados en otros países.
Indudablemente, esa demonización tenía
sus raíces en la crispación de la dirigencia cubana por el grado de adelanto
tecnológico y sofisticación que se ha llegado a alcanzar en este nuevo tipo de
vehículos cuando son utilizados militarmente.
No es de dudar que desde
hace rato las direcciones de Inteligencia, tanto del MINFAR como del MININT,
han seguido de cerca este desarrollo y se preparan adecuadamente para
contrarrestarlo. Es presumible que desde que vieron el documental REMOTE
CONTROL WAR, donde se muestra entre las diferentes variantes de UAVs los ya
famosos “Enjambres” (swarms) equipados con sofisticadas tecnologías de
reconocimiento biométrico, que pueden perfectamente identificar a un individuo
dentro de una muchedumbre y eliminarlo, ha hecho que la dirigencia del país le
dé prioridad a los planes para contrarrestar esa real amenaza.
La efectividad de los UAVs
ha sido demostrada fehacientemente. Durante el último levantamiento popular en
Libia llegó un momento en que al dictador Muammar Gaddafi se le hacía extremadamente difícil salir de sus
bunkers y moverse con seguridad. Al extremo de que una noche, a los pocos
minutos de llegar a la casa de uno de sus hijos, tenía ya un misil AGM-114 Hellfire,
lanzado desde un Predator, entrándole por la ventana del comedor.
Pensar que el régimen cubano no está al tanto de los
mínimos avances de las tecnologías que los pueden afectar es una ingenuidad.
Incluso en épocas anteriores han ido tan lejos como tomar medidas para
contrarrestar cualquier acción que pueda surgir como resultado de copiar películas de Hollywood o seriales del tipo
James Bond.
Enumero uno solo de varios ejemplos que me tocó
vivir durante mis responsabilidades al frente del control del espacio aéreo de
Cuba.
A finales de
los años 70, como resultado de uno de los episodios de James Bond, donde
delfines entrenados portaban explosivos y eran dirigidos hacia los blancos que
los servicios secretos ingleses deseaban destruir, con el fin de eliminar a los
malos de la película, se movilizó la dirección de tropas especiales y de
seguridad personal para elaborar rápidamente un plan que recibió la etiqueta de
“Plan Escudo”, con el fin de
frustrar cualquier intento similar al del episodio durante las estancias de
Fidel Castro en su isla particular de Cayo Piedra, al sur de Bahía de Cochinos.
El comandante era un gran aficionado a la pesca submarina, y corría el riesgo
de que el día menos pensado un delfín lograra sacarlo de circulación.
Pues bien, 24 horas antes de que se efectuara el
traslado del Comandante hacia Cayo Piedra del Sur, entraba en ejecución el “Plan Escudo”, donde uno de mis
ayudantes, el Coronel Manuel Mesa Moreno, debía permanecer todo el tiempo en el
Puesto Central de Mando, un avión AN-26 debía iniciar una línea de vigilancia
permanente 20 kilómetros al sur del cayo, un buque de la marina de guerra debía
establecer también otra línea de vigilancia a unos 15 kilómetros. Personal de
las tropas especiales empleando varios helicópteros debían mantener constante
vigilancia sobre todos los pequeños cayos próximos al lugar y una dotación de
hombres ranas con redes especiales debían acompañar al comandante durante todas
sus peripecias. No importaba que tiempo el Comandante estuviera en su pesca
submarina; o si le daba por recoger conchas o caracoles. Así fueran tres días,
una semana o un mes, todo el andamiaje del “Plan Escudo” permanecía en vigor hasta que el Comandante estuviera
de regreso en su base aérea de Playa Baracoa.
A esto se le agregó el desvío de los vuelos de
aviones de pasajeros que atravesaban el espacio aéreo cubano por el corredor
Varadero-Girón y que desafortunadamente se veían obligados a sobrevolar también
el famoso Cayo Piedras. Esta fue la razón por lo que un tiempo después de
establecido el “Plan Escudo” dicho
corredor se movió en dirección de Varadero hacia Cayo Largo del Sur.
Esta sintetizada explicación es necesaria para que
el lector, que desconoce la forma y métodos de actuación del gobierno cubano,
comprenda que es lo que hay en realidad detrás de este -al parecer
insignificante- acuerdo de los drones con Belarús.
IV- Primera fase del
“Último salvavidas”
Trataré de poner juntas todas las piezas del
rompecabezas, para que se tenga una mejor idea de por qué considero que estamos
en la primera fase de lo que yo denominé como “El último salvavidas” (The last
life boat), aparecido en la página 311 de mi libro “INSIDE CASTRO’S BUNKER” en
la segunda parte del capítulo 15, “THE GHOST OF ROBERSPIERRE”.
Primera pieza del
rompecabezas:
Creo que no existen dudas para nadie que la
dirigencia del régimen cubano, encabezada por Fidel Castro primero y ahora por
su hermano Raúl, no han tenido escrúpulos para sacrificar la soberanía nacional
en aras de que una superpotencia les subvencionara la dictadura totalitaria que
les garantice el poder absoluto. Veamos:
-
Más de 20 años de
permanencia en el corazón de la provincia Habana de una Brigada Moto mecanizada
soviética, con todos sus efectivos y armamentos, hasta que el Imperio soviético
se derrumbó, terminando este humillante servilismo.
-
Más de 20 años de
concesión por el régimen cubano a la metrópoli soviética de todas las áreas que
antiguamente ocupara el reformatorio de menores de Torrens, para que instalaran
allí el complejo de espionaje conocido como Lourdes.
-
Entrega de un tercio
de la Base Aérea de San Antonio de los Baños a la Aviación Estratégica de la
Unión Soviética, para que basificaran allí los bombarderos TU-95 que realizaban
constantemente exploraciones electrónicas a lo largo de las costas
norteamericanas. Área a la cual se le prohibió la entrada a los militares
cubanos que compartían dicha base aérea.
-
Concesión de la
defensa de los cielos de Cuba a pilotos soviéticos que ni siquiera hablaban
nuestra lengua, cuando partimos para la guerra de Angola con los mejores y más
experimentados aviadores de combate cubanos.
Esta son algunas de las concesiones más
significativas, para no hablar ya de la base de submarinos en la Bahía de
Cienfuegos, y otros otorgamientos, que realizara el gobierno cubano durante los
años que duró su dependencia del imperio soviético.
Segunda pieza del
rompecabezas:
Después de ocurrida la debacle de la desaparición
del mundo comunista, los países que se liberaron de dicho flagelo necesitaron
varios años para un acomodo en la restructuración de sus instituciones
económicas, políticas y de todo tipo, así como de sus respectivas relaciones
internacionales.
Rusia, aunque no es ni la sombra de lo que fuera
aquel imperio soviético que se desintegró, tiene algo muy importante que la
mantiene en una posición influyente en la arena internacional: sus enormes
recursos naturales y su incuestionable poderío nuclear.
Después de veinte años de haberse convertido en una
democracia con todas las altas y bajas de quienes tienen en sus manos el
verdadero poderío económico y político, Rusia ha vuelto a resurgir como la gran
potencia que en realidad es, y ya demuestra su replanteo geopolítico en las
zonas de influencia que le interesan a escala global.
Para el Complejo Militar Industrial ruso no es
ningún secreto que, gracias a la influencia de Cuba, han logrado jugosos
contratos de billones de dólares con Venezuela, contribuyendo a mejorar las
finanzas de ese sector, que se había quedado rezagado tecnológicamente, como
apuntamos en un inicio de este trabajo.
Cuba cuenta con decenas de miles de cuadros
militares que no solo dominan la tecnología de ese país, sino que una gran
parte de ellos conocen la lengua y costumbres de los rusos. En el mundo de los
negocios ese es un gran “asset” (capital
activo) que difícilmente ningún complejo militar industrial importante dejaría
escapar en cualquier parte del mundo.
Tercera pieza del
rompecabezas:
Muy pocos analistas esperaban los acontecimientos
que han asombrado al mundo con la ya conocida “Primavera Árabe” donde además
del derrocamiento de los dictadores de Túnez, Egipto y Yemen con relativamente
poca violencia, los episodios más significativos que han influenciado la
política internacional han sido la rebelión que dio al traste con la dictadura
de Mouammar el Kadhafi en Libia, y la actual insurrección que tiene
lugar en Siria, amenazando seriamente al dictador Bashar al-Assad.
Los militares cubanos, que son en realidad quienes gobiernan en Cuba, han
seguido muy de cerca estos acontecimientos, pues saben que estos ejemplos son
contagiosos, independientemente de las diferencias culturales y religiosas que
tienen esas naciones con Cuba.
Uno de los resultados de sus análisis ha originado los diferentes cambios
de tácticas que se observan en los métodos represivos que utiliza el régimen,
tratando de evitar por todos los medios la más mínima demostración pública que
pueda convertirse en la chispa que encienda la pradera. Arrestos de líderes
oposicionistas por periodos cortos. Medidas profilácticas en evitación de
protestas por fechas conmemorativas, desarticulación de reuniones que puedan
cohesionar a la oposición, medidas activas con infiltrados en todas las
organizaciones, para crear el divisionismo, y otros métodos represivos. Además,
paralelamente, intentando paliar la creciente inconformidad de los cubanos,
inician tímidas reformas económicas, que son cuestionables para sacarlos de la
terrible crisis a que han llevado el país después de más de medio siglo de
disparates.
La polarización que ha tenido lugar con la guerra civil en Siria. Por una
parte Rusia, China y la dictadura fundamentalista de Irán, cerrando filas en
apoyo al dictador Bashar al-Assad en sus masacres al pueblo sirio, y por la
otra parte, las principales naciones de occidente ofreciendo solo apoyo moral,
les han reafirmado a los tanques pensantes del régimen cubano que existe un
último salvavidas para prolongar su poder.
Si los rusos han echado pie en tierra en apoyo al dictador sirio, que
lleva todas las de perder, y con ello arriesgan las elevadas inversiones que
hicieron en su base naval de Tartus y los billones de dólares en armamento que
la tiranía Siria les debe ¿que no harían en el futuro si tuvieran en sus manos
nuevamente el portaviones natural a solo 90 millas de su potencial principal
enemigo?
No necesariamente seria esto un retorno a la guerra fría. Más bien un
“reajuste geopolítico”, que contendría a Estados Unidos precisamente para
evitar el regreso a aquel tipo de situación global. La dirigencia cubana, a su
vez maniobra en Grandes Ligas, ganando el tiempo necesario para continuar
indefinidamente disfrutando de “las mieles del poder” mientras la oposición
dentro y fuera de Cuba se desgasta en la maleza de direcciones secundarias
jugando en las ligas menores.
Cuarta pieza del rompecabezas:
Como habíamos analizado en
el punto segundo de este trabajo, Rusia ha quedado rezagada en el desarrollo de
los UAVs casi 20 años, reconocido por sus propios jefes militares. El principal
obstáculo en ese retraso está dado por los limitados radios de acción de las
actuales aeronaves Rusas. Talón de Aquiles que arrastran desde la guerra fría.
Ahora bien, ese rezago
puede reducirse considerablemente hasta en dos terceras partes si los UAVs
rusos tienen sus bases en Cuba. Si Estados Unidos, con sus bases de UAVs en
Afganistán, puede operar sus Predator y Reapers desde Nevada, ¿por qué no
pueden hacerlo los rusos basificándose en San Antonio de los Baños y
operándolos desde Kubinka? ¿No estuvieron ya una vez basificados los
bombarderos estratégicos TU-95 en esa base?
Indudablemente, esa demonización tenía sus raíces en la crispación de la dirigencia cubana por el grado de adelanto tecnológico y sofisticación que se ha llegado a alcanzar en este nuevo tipo de vehículos cuando son utilizados militarmente.
Fotografia tomada por un SR-71 de reconocimiento
donde aparecen los TU-95 sovieticos en la Base Aérea de San Antonio de los
Baños.
Sin embargo, no debe
pensarse que estos planes se implementarán a la carrera. Como bien dice
frecuentemente Raúl Castro en sus discursos, será “sin prisa pero sin pausa”
Por lo pronto ya ha sido
realizada una importante exploración de las posibles reacciones del “enemigo”
¿Puede alguien creer,
aunque posea un reducido IQ, que el cerebro de Hugo Chávez da para los entramados
que tienen lugar entre Venezuela e Irán, que incluyen la compra de una docena
de drones de fabricación Iraní?
En noviembre de 2011 la Fuerza Aérea Venezolana
mostró uno de los ejemplares adquiridos, un modelo denominado ANT-1X, e indicó
que también se contaba con otro modelo, el Sant Arpía, nombre local para el
«Mohajer» iraní, que Teherán también ha vendido a Hizbolá.
Drone Mohajer vendido a Venezuela por Iran.
Los
iraníes están involucrados también en la fabricación de explosivos y en la
reactivación de una planta de nitroglicerina y otra de nitrocelulosa, actividad
en la que está comprometida Parchin Chemical Industries, compañía sancionada
por la Resolución 1737 (2006) del Consejo de Seguridad de la ONU, por exportar
productos químicos con posible uso para misiles balísticos.
En este
tanteo elucubrado por el estamento militar gobernante en Cuba, Hugo Chávez está
jugando solo el papel de zapador en un campo minado. No porque el gobierno
cubano pretenda que vuele en el intento, sino por la magnífica protección anti-explosiones
que le proporciona al venezolano estar envuelto por semejante chaleco
construido por una de las reservas petroleras más grandes del planeta.
Y está
dando resultados; Estados Unidos ha dicho que “observa
de cerca y que sigue el desarrollo de los eventos”. Retórica que me hizo recordar una de esas “observaciones de cerca” y uno de esos “monitoreos” allá por los años 70, cuando fácilmente
nosotros le pasamos gato por liebre a la administración de Jimmy Carter, introduciendo
en Cuba bombarderos MiG-23BN capaces de portar el arma nuclear, cuando en los
acuerdos Kennedy-Krushov en la crisis de los misiles nucleares uno de los
puntos exigidos por la administración de Kennedy era, además del retiro de los
misiles balísticos, también el retiro de los bombarderos subsónicos Il-28
Ilushin. Decisión que enfureció aun mas al Comandante al haberlo dejado fuera
de todas las negociaciones. Acuerdos que cumplieron los soviéticos llevándolos
de regreso a la URSS, para después regresar a mediados de los 70 con apariencia
de aviones defensivos.
Cada
bombardero MiG-23BN poseía al llegar a Cuba el triple de posibilidades
combativas que tenían los anteriores IL-28. El bueno de Carter se tragó el
anzuelo y después del primer escuadrón llegaron otros, hasta completar el
Regimiento que al final se radicó en la base aérea de Santa Clara, en el centro
de Cuba, para que pudiera actuar con facilidad tanto en dirección hacia el
oriente del país como hacia el occidente, dado el gran radio de acción que
poseen.
Quinta pieza del rompecabezas:
El otorgamiento por parte del gobierno cubano de una base operacional
para UAVs rusos les proporcionaría un dividendo colateral altamente
beneficioso. Por fin Raúl Castro, que jamás ha confiado en los aviadores, podrá
dormir tranquilo sin necesidad de ellos. Pasarán a la historia aquellos días
iniciales de la Revolución, cuando tuvo que recurrir a su chofer Raúl Guerra
Bermejo, “Maro”, para ponerlo al frente de la Base Aérea de San Antonio de los
Baños, al quitarle nosotros el sueño. Terminarán las preocupaciones de quienes
defenderán los cielos de la patria. Los UAVs, aunque sean rusos, no podrán
tomar decisiones independientes en contra del poder que sustentan, porque no
hay humanos dentro de ellos, y ya desaparece la más remota posibilidad de que
un humano movido por los abusos y violaciones a los derechos de sus semejantes
tome las decisiones independientes que podrían ser altamente negativas para la
estabilidad de los que ostentan el poder.
Conclusiones:
No nos llevemos a engaños, los militares cubanos, altamente profesionales
están consientes que esta maniobra de los drones es intrínsecamente política y
muy diferente de la otra gran crisis de los misiles nucleares de hace
exactamente medio siglo donde se estuvo al borde del holocausto en los momentos
más antagónicos de la guerra fría.
En esta ocasión se trata de un intento desesperado de la octogenaria
dirigencia de ganar el tiempo que necesitan para preservarse ellos mismos y sus
descendencias.
Salvo quizás raras excepciones, los jefes militares profesionales
comprenden que lo obsoleto y desfasado de la técnica militar con que cuentan
las fuerzas armadas cubanas están a merced de los continuos avances y
perfeccionamiento de las tecnologías militares más modernas como esta de los
drones que nos ocupa.
Los que mejor razonan en el estamento militar saben bien que aquel último
recurso a que se acudió de “la guerra de todo el pueblo” cuando Leonid Breshnev le dijo
claramente a Fidel Castro que no contaran con ellos en un eventual conflicto
con Cuba, en lugar de representar una disuasión contra cualquier intervención
militar extranjera se ha convertido en un boomerang al ser los gobernantes
incapaces de satisfacer las más elementales condiciones de vida y necesidades
de ese “todo
el pueblo”
que reconoce ahora como su único enemigo el que lo mantiene caprichosamente en
su miserable existencia.
Hace mucho tiempo aquellos planes de la “Operación Estratégica contra desembarco del país” rechazando los golpes
masivos de la aviación yanqui, ocupando las zonas de defensa al Este y Oeste de
la Habana, lanzando los regimientos de la División Blindada para “aniquilar” el
desembarco de la 82 Division Aerotransportada de Estados Unidos en la región de
Guines, y todos aquellos arrebatos napoleónicos en que vivimos durante tantos
años han quedado para exhibirse en las vitrinas del Museo coprofágico de las
ilusiones perdidas.
Ya no habrá invasiones, ni desembarcos por las playas, ni agrupaciones
navales, ni ocupación del país, ni botas de marines pisando suelo cubano, ahora
los drones se encargan de impartir justicia, o la ley del Talión, lo mismo en
medio de un desierto de Yemen contra jefes de organizaciones terroristas, que
apoyando a un gobierno democrático latinoamericano para eliminar en plena selva
colombiana a uno de sus principales jefes o contra un dictador que masacra a su
pueblo.
La adquisición de drones por parte de Cuba con el objetivo de preparar
las condiciones de subordinación a una potencia extranjera pensando en la
sombrilla política que los proteja como sucede en la actualidad con Siria no
resuelve problema militar alguno y los norteamericanos lo verían como una
provocación que podría acelerar el desenlace violento de la interminable crisis
cubana.
Utilizando los mismos léxicos de los gobernantes cubanos ¿No resulta más
sensato el ganar la batalla que continua perdiéndose contra el marabú o la de
acabar de darle leche a los niños mayores de siete años antes que estas
elucubraciones pretendiendo ser el ombligo del mundo?
Es imposible predecir hasta cuando el pueblo cubano resistirá las
miserables condiciones en que vive por la continua insensatez de sus
gobernantes. Tampoco se puede vaticinar cuánto más van a hurgar en los
bolsillos de naciones poderosas o ricas en recursos naturales para que les
resuelvan sus problemas. Parece que no se acaban de dar cuenta o no quieren
darse cuenta que si los norteamericanos algún día se ven forzados a actuar
contra Cuba lo harán con armas muy precisas con poco daño colateral destinadas
a descabezar a la dirigencia y a los principales jefes políticos y militares que
los respalden en las políticas alocadas con que pretenden eternizarse en el
poder.
Ya no les tocará primero a los soldados de filas como en otras guerras
dar sus vidas para mantener el poder de los tiranos. De ahora en adelante
comenzaran a recibir el castigo en dirección inversa.
Como quedó demostrado en el más reciente conflicto de Libia, la máxima
dirección del país y los jefes principales que los apoyen recibirán su merecido
por muchos bunkers y centenares de túneles que construyan.
Definitivamente estamos ante una vertiginosa carrera contra reloj. Por
una parte una dirigencia octogenaria que se le acaba el tiempo; más de medio
siglo de fracasos ha sobrepasado los límites en que resulta imposible
reedificar lo que destruyeron, y mucho menos “actualizar” un socialismo que
nunca existió. Por la otra, un pueblo que cada día exige con más vehemencia la
devolución de sus derechos conculcados.
Nadie sabe hasta qué punto podrá mantenerse el equilibrio, ni nadie puede
predecir en qué momento el contenido romperá la forma en esa categoría
dialéctica tan difícil de entender por los que tanto tiempo se proclamaron
marxistas. Los fenómenos sociales son extremadamente complejos y a veces……. la
vida nos da sorpresas.



1 comentario:
Muy buen artículo.
Feliz cumple General
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